Historia FICT

La Feria Internacional del Caballo Texcoco (FICT) es una de las más importantes del país, junto con la Feria de San Marcos, en Aguascalientes, y la de León, en Guanajuato.

Sus orígenes se remontan a los años cuarenta, cuando se celebró por primera vez la Feria Regional de San Antonio; sin embargo, fue en 1977 que tuvo lugar la celebración que daría vida a la Feria Internacional del Caballo.

Ese año, por iniciativa del célebre torero Silverio Pérez –entonces alcalde de Texcoco— junto con el fundador de la Casa Pedro Domecq, Antonio Ariza, se realizó una exitosa serie de corridas taurinas acompañadas de espectáculos ecuestres; la combinación aportó a la festividad los elementos que la distinguen: el arte equino y la fiesta brava.

A la creatividad y esfuerzo de estas dos personalidades se sumó la disposición de gobernadores mexiquenses y empresarios texcocanos para construir el recinto ferial y así realizar, en 1978, la primera Feria del Caballo, ubicada en la Avenida Jiménez Cantú, en Texcoco.

Esa primera edición contó con espectáculos ecuestres, corridas de toros, palenque de gallos y exposiciones artesanales. Año con año, el número de asistentes fue en aumento y las instalaciones resultaron ya insuficientes. En 1987, el gobierno estatal donó los terrenos del Rancho El Consuelo, ubicado en la carretera Texcoco – Tepexpan, con las adecuaciones necesarias, en 1990 la Feria Internacional del Caballo estrenó recinto y se consolidó como una de las más relevantes en la República Mexicana.

En la última década, la feria texcocana ha sido organizada por diferentes administraciones, pero su vocación ha permanecido inalterable: ser una plataforma para la cultura mexiquense y una fuente de empleo para los habitantes de Texcoco y municipios colindantes.

Cartel FICT 2022